Exposición fotografía en Conde Duque

Carmen Prieto Remón - 21carminas - Fotógrafa - Haciendo Barrio - Exposición Conde Duque - Plataforma Maravillas

Entregada queda esta Carmina. “Elefante” duerme esta noche en Conde Duque, esperando a ser colgada. Casi un mes entero va a pasar fuera de casa.

“Haciendo barrio” es la exposición colectiva de arte que se celebra en el marco de las fiestas del 2 de mayo de Malasaña. Me seleccionaron “Elefante”, participo con ella y ahora me muero de ganas de inaugurar yaaaaaaa, ¡¡nerviosssss!!

INAUGURACIÓN: Martes 26 de abril a las 18:30h.  
CUÁNDO: Del 26 de abril al 15 de mayo
DÓNDEConde Duque, Sala 1
INFORMACIÓN SOBRE LA EXPOSICIÓNhttps://www.facebook.com/events/208196456238640/
PROGRAMA DE FIESTAShttp://www.fiestas2demayo2016.ml

¡Me encantan estas iniciativas! Sí, señor… ¡¡recuperemos los barrios!! La Plataforma Maravillas Red de Malasaña la organiza por cuarto año consecutivo, además de muchas otras actividades, dentro del programa de las fiestas del 2 de mayo de Malasaña.

Quiero volver al pueblo, al barrio de siempre. A veces tengo tentaciones.

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¡Nueva exposición de 21carminas!

¡Nueva exposición de 21carminas!

Después de algún tiempo presentando dossieres y enviando y valorando propuestas… ¡¡¡NUEVA EXPOSICIÓN!!!
La inauguración será el 3 de junio, dentro del ciclo “Porque Spain is different” de Microteatro Por Dinero.
¡Ahí nos vemos… dentro de unos meses! Os iré avisando, para que nadie se me despiste.
De momento, os dejo el cartel de la exposición.

Buscando las palabras

Llegó a mis manos una convocatoria interesante, a través de la cual elegirán los artistas que expondrán en un determinado espacio. Lo miré por encima y me dije, ésta es la mía, plazo hasta el 30 de octubre, tengo tiempo, voy a mandar mi portfolio. Ingenua.

Todo trata de la retórica que le pongas, de las palabras que ilustren tu proyecto. Parece mentira que haya que dar nombre a las imágenes para explicarlas, pero así es. Cómo explico yo que un día paseaba yo con mi padre y encontramos escarcha en una flor, él siguió andando con su chaquetón y su gorro de pelo y yo disparé mi cámara o la vez en la que estaba en un autobús, llovía y el cristal eran todo gotas que apenas dejaban ver el verde de los campos pero se adivinaba. Salvo, claro está, en las sesiones con un objetivo concreto, busco que la imagen transmita, que hable por sí sola, que cuente su historia y cada cual que entienda lo que quiera.

Sí que es verdad que cada Carmina va acompañada siempre de un texto que la contextualiza pero que no explica mi proyecto completo. He ahí el problema: encontrar las palabras que definan 21carminas (www.21carminas.com) y no vale cualquier palabra. Bienvenidos al mundo del arte donde la luz no es luz sino haz, el “yo estaba ahí y tuve suerte” va más allá hasta convertirse en “la fugaz inmortalización bajo la mirada intimista de fulanito”, no hablaremos del día a día sino de “realismo hiperaumentado de la cotidianidad”. El arte, donde los eufemismos cobran vida y campan a sus anchas, donde los cuentistas (entendidos como los que cuentan cuentos y no como mentirosos, aunque a veces también) son bienvenidos e incluso buscados, donde, en definitiva, el marketing adquiere más importancia que nunca. No basta gustar, hay que vender y venderse.

Ahí estoy, viendo qué cartel pondré encima de mi cabeza.

Exposiciones o comisiones

Uno se lo guisa, uno se lo come.

Yo elegí cuáles e hice mis copias, yo busqué el local para exponerlas gracias al pase de alguien, yo -con amigos caritativos- colgué (literalmente) mis Carminas y con mis manitas y dos más las envolvimos para que volvieran a La Colmena a la espera de nuevos destinos. Ayer descolgué definitivamente mi primera exposición del restaurante Onze (C/ San Andrés 26, Madrid).

He dado más vueltas que un tonto y hablado con muchos dueños de restaurantes, tiendas, bares… donde exponer de nuevo.

No diré nombres, no señor, pero una tienda de ropa (muy bien decorada, eso sí) que nunca tiene más de un cliente a la vez (me puse el gorro de Sherlock un tiempo) me pidió el 40% de comisión por cada fotografía que vendiera.

Un pseudobar-galería (chulísimo por cierto, de los que salen en las guías, oh Dios mío) pide el 50% de todo lo que se venda. Otro, que ni siquiera se las da de galería, acariciaba también el 40%. Otros muchos y muchos otros.

Todos amabilísimos. Todos modernos que te mueres. Todos malasañeros a tope. Y yo con estos pelos.

Vamos que no, que no puedo, pero que gracias. Cuando digo “no puedo” significa NO PUEDO.

Así no se puede.

Se entienden las comisiones pero no las “abusiciones”.